QT DESTACADO

Moda solidaria: el modelo de los Charity Shops en Reino Unido

Historias de moda: ¿consumir con o sin culpa?

Existe la creencia popular que las mujeres no sienten culpa al comprar moda. Le estuve dando vuelta a esta afirmación y pensé en mi propio comportamiento. ¿Qué siento cuando consumo moda? ¿Mi conclusión? Depende el momento, el shopping fashion puede despertar diversos sentimientos. Acá los analizo.


1- Relajo y Terapia

El vitrineo y la compra ha despertado en algunos momentos de mi vida una sensación de relajo y terapia. Sobre todo en momentos en que he estado sometida a tensiones laborales o la vida "me embarga". Salir a compra se transforma en una excusa para evadirse, llevar la mente a "blanco" (o telas si lo quieren) y vestirse de "buenas vibras". En esos momentos el shopping me sube el ánimo y renueva mi espíritu. Es como si con otros "ropajes" me transformará en "una súper woman" contra el mundo. Puro placer y autodefensa.

Nada como el "shopping terapéutico"

2- Decepción e inseguridad

Generalmente cuando debo comprar una prenda que revela mis defectos, la hazaña puede terminar con sentimientos de decepción -cómo el mercado no cubre mi necesidad es la pregunta recurrente- e inseguridad. Comienzo a hacer el listado de tratamientos estéticos que debería hacerme y termino entristecida y algo amargada. Como si el acto de comprar fuera un recordatorio de lo a "medio terminar" de varias partes de mi cuerpo. Allí me acuerdo de mi mala herencia genética -por qué me tocó a mi y no a mis hermanas- y de lo poco resuelto que uno lleva el tema físico cuando la ropa y su mal calce te lo echa en cara.

3- Alegría desbordante + grata sorpresa

Sin duda el momento culmine del shopping de moda sucede cuando, sin proponérnoslo, encontramos la prenda perfecta, el complemento soñado, ese que creímos que sólo existía en revistas. Este éxtasis fashionistas, se puede dar un día que vamos con un objetivo de compra específico o por serendipia. Ahí la alegría nos remece el cuerpo (botando feromonas como locas), tanto así que las redes sociales se convierten en el terreno ideal para compartir el gozo.

La alegría del hallazgo debe ser comentada y sociabilizada. Las redes sociales son el espacio perfecto para ello

4- Culpa

Sin duda el sentimiento peor llevado en la compra fashionista, sobre todo cuando esa culpa tiene que ver con gastar de más -o lo que no se tiene- o cuando reflexionamos respecto a la impulsividad del acto. Esa emoción puede provocarme agobio, porque tiene que ver con una culpa que apela al "consumidor responsable" que llevo dentro y a veces se escabulle, que me hace pensar en mi compromiso con la sociedad, en el consumo ético. Es decir, la carga moral del comprar sin necesitarlo. La solución para que se vaya el trago amargo es regalar o donar algo de mi clóset. Como un acto de penitencia (sí, lo sé, me persigue mi formación valórica).

¿Con cuál de estos sentimientos te sientes identificada? ¿has sentido algunas de estas emociones post shopping de moda?

(Foto principal: Ivan Walsh)

2 comentarios:

  1. Claramente he sentido la primera y la ultima....simplemente el cargo de conciencia y la terapia y mezclaré un poco con un post anterior lo que me paso hoy, no quiero sonar elitista ni nada, pero fui a zara y encontre la ropa tan mal hecha....miré un pantalon que costaba 40 luvas aprox y dije 3 a 4 lavados y este pantalon no es el mismo....

    Termine en Adolfo Dominguez comprandome muchas menos cosas pero claramente de muchisimo mejor material y calidad.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Todos los comentarios realizados en este blog son de exclusiva responsabilidad de quien los escribe, por eso te pido altura de miras y conversación - discusión sin ofensas o acusaciones que no se puedan probar. QT es un medio colaborativo, ayúdame a mantenerlo de esa manera.