Fashion Victim: ¿Cuando la moda incomoda?

Como una aparición, unos zapatos imitación zebra se cruzaron en mi camino de shopping. No pude resistirme y ante una rápida prueba -con calcetines, plop!-, no lo pensé más y me los compré. No obstante, cuando me los puse... horror! me quedaban grandes y mi vida peligraba en cada paso... ¿Fashion victim?, hoy repasaremos la historia de esta palabra y sus múltiples acepciones.

Googleando, me enteré que el término lo acuñó Oscar de la Renta para aquellas personas que no eran capaces de distinguir entre los límites del estilo. A lo que Versace agregaba que "cuando una mujer alteraba mucho su look cada temporada, se convertía en un fashion victim". En definitiva, la primera definición habla de alguien que copia al pie de la letra los dictámenes de la moda (sobre todo de la moda que pasa rápido de moda, valga la redundancia, o "fad" en inglés), sin agregar nada de su identidad.


No obstante, con el cambio de siglo y la incorporación masiva de Internet el término muta. Para la diseñadora y columnista de este blog, Mónica Bursztyn, "ser víctima de la moda no era negativo, era simplemente una "tendencia" en los 80-90's cuando se accedía a la moda una vez al mes, cuando comprábamos la revista". "Eso se rompe con el Internet y las "microtendencias" como ya todos tiene acceso inmediato a lo que pasa, se reaprendió a utilizar la ropa y a mezclar", enfatiza. Por eso el término ahora se asocia a quienes no pueden resistirse ante un vestuario o accesorios de diseño -a pesar del precio- y lo compran, pero reinterpretándolo con su propio toque. En ese sentido, Majo Arévalo de Viste la Calle siente que ha sido una "fashion victim". "Debo confesarlo, hay veces que alguna prenda me supera y pese a ser carísima me la compro", relata.


Pero volvamos a mi historia del principio, porque el término no termina ahí. Si bien Mónica y Majo coinciden que no es ni bueno, ni malo ser víctima de la moda, hay otra acepción que tiene directa relación con mi relato: ser fashion victim es comprar ese "objeto del deseo", sin pensar que al final puede ser incómodo e incluso una tortura usarlo. Como esos vestidos que todo el tiempo se están corriendo y nos vuelven locas, porque dejan entrever más de lo quisiéramos o mi ejemplo de los zapatos que se convierten en "amiguis de las zancadillas"...

Obviamente much@s preferirían no calzar con esta última definición, porque habla del impulso voraz que gatilla la moda. No obstante, la realidad es cruel y hay que enfrentarlo, jejejeje. Por eso te invito a contarme tus historias como fashion victim y a participar de entretenidas sorpresas. Los mejores relatos serán premiados con diseño, of corse. Anímate y escríbeme a sofia.calvo@gmail.com. Las jurados de este concurso serán Mónica y Majo, expertas en moda y tendencias. Además de Paula Krizanovic de Amo la moda.



Ah! si iniciarte en este camino "terapéutico" y quieres saber si eres o no víctima de la moda, te invito a que hagas este entretenido test que encontré navegando... Por suerte, salí bien parada, jejejeje.

¡Espero tus historias!

6 comentarios:

  1. AJJAJAJAJ demasiado chistoso!, hay máaas de alguien que se sintió identificado con el relato... a mi me pasa casi siempre, es que la publicidad es taan invasiva!, hay prendas que son realmente deliciosas al verlas en modelos, pero luego te las pruebas y la encuentras fabulosa en ti como por dos segundos, cuando ya lo has comprado ves la triste verdad, jajja, me paso cuando hinché mil a mi vieja para que me comprara unos pitillos blancos y soy re ancha de cadera, obvio que me los prové y los encontre lo más bkn, pero... de ahí, horrible, jajaja y lo otro, a principios del año pasado, andaba como loca buscando unos wayfarer negros, pero eran re escasos, y un día sin querer los ví ahí en un maniquí, estuve buscandolos tanto tiempo que TUVE que comprarlos, me salieron como $24.000, los encontré top, sali de la tienda con mis wayfarer puestos y todo, pero luego me los vi al espejo y caché que me quedaban demasiao graaandes jajajaja, o las típicas flores para el pelo, lo encontré re lindo cuando salio, las compré y pafff todo santiago lleno de flores para el pelo, y ahi esta toda mi colección de flores votadas, AHhhhh! y jajaja yo como que no aprendo... siempre, me han gustado los zapatos estos de bailarina y derivados, cuando tenía como 15 usaba todo el día unos negro que me regalaron, pero me rompia todo el pie, llegaba sangrando a mi casa pero me daba lo mismo, amaba los zapatos, y ahora de.. 18, vi unos zapatos amarillos geniales, me enamore y los compré y hoy mismo ando de nuevo con todo mi pie ensangrentado xD, pero es que son lo más lindo xD... y así, tengo mil historias con la ropa...
    debo confesar que soy una fashion victim, pero como no serlo, cuando amas tanto el color y el diseño!

    un besooo!

    Melissa

    ResponderEliminar
  2. Gracias Melissa por tu comentario. Lo incorporaré en el concurso para que tu historia también tenga la oportunidad de ganar premios de diseño.

    ResponderEliminar
  3. Me encanto Sofía
    A todas nos pasa por lo menos una vez, a mi me ha pasado jejeje. A ver si me animo y te mando la historia, muy divertido el concurso las felicito.

    ResponderEliminar
  4. Gracias a ti Katia y espero tu historia!

    ResponderEliminar
  5. Sofia, las felicito pro la iniciativa, deben haber miles de historias de fashion victims como yo... que ando "chalupeando" por Stgo,. con zapatos un no,. más grandes de mi pie, pero no importa.. los tengo y son mios!!!
    Duda: el fashion victim incluye a las que quedan "victim" (léase escuálidas de presupuesto) por las compras???

    Saludos,
    C*

    ResponderEliminar
  6. Todas las historias son bienvenidas!

    ResponderEliminar

Todos los comentarios realizados en este blog son de exclusiva responsabilidad de quien los escribe, por eso te pido altura de miras y conversación - discusión sin ofensas o acusaciones que no se puedan probar. QT es un medio colaborativo, ayúdame a mantenerlo de esa manera.