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Historias de moda: Los dilemas de vestir en el embarazo

Si pudiera describir mi primer embarazo -en términos superficiales- creo que elegiría "improvisación". Sobre todo por lo que respecta a mi "preparación" para la nueva etapa tanto en lo físico, "estético" como sicológico. Sin embargo, en este segundo -sí, tengo 21 semanas- mi opción sería "planificación/programación". Lo pensamos mucho como familia y nos "tiramos a una piscina" muy  estudiada. No obstante, nunca pensé que vestirme se convertiría en un tema en esta etapa. Hoy, a casi una semana del día de las madres, les cuento por qué el "no tengo que ponerse" dejó de ser un eufemismo.


Embarazada en un trabajo formal: ¿cómo vestirse?


En mi primer embarazo tenía 22 años, acababa de egresar de la U y mi cuerpo era diferente (fruto de "la buena vida y la poca vergüenza" a mucha honra, ja!). Si bien en todo ese periodo trabajé free lance en una revista local, mis exigencias de vestuario eran casi nulas. Por eso, apoyada por mis hermanas mayores y una cuñada, me armé un pequeño clóset que me ayudó a sortear ese periodo. Además mi propia ropa más informal y deportiva, me salvó en muchas oportunidades.

En cambio este segundo embarazo me pilla a los 33, después de alrededor de 8 años con el mismo peso, es decir, con un estilo definido y con ropa con un calce perfecto. A lo que se suma un trabajo "A" en un espacio muy formal y otro "B" ligado a la moda, que me exige un dress code, muy poco negociable; más mi propósito 2015 de vivir como consumidora consciente y responsable.


Si bien era obvio que mi cuerpo cambiaría y tendría que modificar parte de mi forma de vestir, sólo cuando ocurrió, comprendí que casi nada me servía. Logré "sobrevivir" hasta los 4 meses con mi ropa un poco con forcep (subí una talla de sostén y mi guata creció a lo "liquid paper"), pero digna. Sin embargo, al avanzar de los días noté que no tendría que buscar alternativas, y a mi pesar, comprar algunas prendas básicas que me sirvieran sobre todo en la oficina.

Mi desafío era tratar de compatibilizar lo que todavía me entraba y no sacrificar radicalmente mi estilo, porque el embarazo ya es un tremendo cambio físico y emocional como para sentirme irreconocible en el espejo. Todo ello en el entendido que he descubierto que me gusta más el estilo de embarazada de la duquesa de Cambridge, que de Diana Bolocco (el tema del "apretado" no me acomoda).

Foto por: Nosotras

En ese proceso por lo primero que opté fue por un vestido negro de Zara de hechura holgada; luego seguí con un polerón - vestido de Paulo Méndez de su colección 2pm; un par de blusas sueltas, un vestido básico con un print delicado de H&M y un pantalón negro maternal de la marca chilena MAE (Ale también me regaló un chaleco - vestido negro de Zara). Además le mandé a hacer unos vestidos básicos a Makinita de Coser con el entendido que luego los podríamos ajustar al "retomar mi silueta".

El vestido negro de Zara, que les comenté, con una chaqueta reversible de Paulo Méndez del 2009. La foto fue sacada el martes 28 de abril 2015 por OME en el evento Halloween Dreamy

Por otra parte, ordené mi clóset y revisé las prendas con las que disponía y de cuáles tendría que olvidarme hasta después del embarazo. También recibí la ayuda de mi amiga Caro de Bazar La Pasión (quien fue mamá el año pasado), que me prestó unos vestidos de invierno pensando en mi pre natal en pleno frío.

En una revista Paula vi este polerón de Paulo Méndez y me pareció que su hechura y funcionalidad (vestido / polerón) me funcionaría para esta etapa. 

Todo ello en medio de mi propia paradoja de querer tratar de ser consecuente con mi idea de consumir responsablemente (que para mi era sinónimo de consumir menos y muy pensado en términos de origen y materialidad) y verme en la encrucijada de lucir bien en mi trabajo y mi vida cotidiana. Pero sobre todo en mi ámbito público - formal, sin tener que armarme un clóset nuevo y con la esperanza que algunas de mis hermanas o amigas podrían reutilizar parte de mi inversión, llegado el momento.

En la celebración del cumple de Leti a fines de abril. Ese tipo de blusa holgada y "transparente" (de mi clóset de siempre), se ha convertido en una buena aliada en esta etapa

¿Cuáles han sido los aprendizajes de esta etapa? Lo principal es que noté, al menos en mi ciudad, casi no existen alternativas pre-mamá que se acomoden no tan sólo con mi estilo, sino con mis convicciones. Por lo que me obligó a buscar opciones que habría preferido evitar o que no estaban en mis planes para este 2015.

En conclusión, por más que planifiqué, al final igual tuve que improvisar y asumir que en esta etapa, que es bastante breve para ser honestos, uno tiene que ceder un poco y abrazar al nuevo cuerpo no desde la resignación, sino desde la convicción que es una bella transición, donde uno debe aprender a sacarse partido de una manera distinta, sin dejar de sentirse uno. Por lo mismo, hay que aprovechar el ingenio y los complementos para, desde un armario más básico, reinventar el look y mostrar esta nueva faceta con alegría y orgullo.

¿Tuviste "problemas" para vestirte en tu embarazo? ¿cuáles fueron? ¿cómo los resolviste? 

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