QT DESTACADO

Visita la exposición aniversario de QT

Diseño versus funcionalidad: un reto para la moda de autor

La funcionalidad parece ser una característica intrínseca del diseño. Sin embargo, en la moda de autor, esta ecuación no siempre se cumple. Muchas marcas por intentar sobresalir o salirse de la media olvidan esta base y desarrollan piezas que tienen un gran atractivo editorial, pero cero posibilidades de uso. Si bien, este asunto no debería ser un problema si el objetivo es "experimental", si se convierte en problema cuando el fin es comercial. ¿Cómo lograr el equilibrio? ¿cuándo el diseño se puede saltar la funcionalidad? Hoy le damos una vuelta.

¿Hay diseño sin funcionalidad o funcionalidad sin diseño en la moda de autor?


Si buscas la definición de diseñar, seguro te encontrarás con algo similar a esto: "Crear un objeto que sea a la vez útil y estético". Si ello lo aplicamos a la moda de autor, ya tenemos una base para trabajar.

Sin embargo, en el camino por tratar de no convertirse en un commodity, muchas marcas olvidan no sólo este cimiento, sino también crean piezas vanguardistas y bellas en lo estético, pero muy poco funcionales e incómodas.

Un asunto es claro, se puede diseñar con una dosis de locura si el objetivo es experimentar o buscar la teatralidad para una pasarela y/o editorial. Sin embargo, cuando se quiere desarrollar una bajada comercial de la misma no se puede perder de vista la funcionalidad y quien lo usará.


En este check list que parece fruto del sentido común -el menos común de los sentidos- hay que partir por:

- El cliente. Muchas veces el desconocimiento del cliente pueden influir en la creación de diseños poco funcionales, más aún si creemos enfocarnos en determinados nichos que poseen cierto estilo de vida o en personas reales. A veces hay marcas que creen que están diseñando para modelos o cuerpos perfectos, sin embargo cuando su ropa llega a los seres humanos "reales" no sólo se pierde el calce, sino también la funcionalidad. La única solución para ello es tener un conocimiento cabal respecto a quién se le diseña y cómo eventualmente podría utilizar ese diseño.

- La materialidad. ¿La tela o material que elegí se ajusta a la temporada en que estoy diseñando?, ¿permite el movimiento? ¿genera algún tipo de reacción alérgica en contacto con la piel o la transpiración? ¿es usable para todo el día? ¿se puede lavar o es objeto de museo? Me encantan las marcas que se atreven con la materialidad, pero muchas veces en ese camino, se les olvida que la ropa está destinada al uso, por lo tanto debe cumplir reglas básicas de uso y cuidado como movilidad y lavado. En este último punto ciertas texturas y teñidos pueden resultar contraproducentes si convierten a las prendas en "desechables", porque no resisten el lavado.

- Los cortes. En la moda de autor hay licencia para cortar, es decir, para experimentar en las siluetas. Sin embargo, una pieza diseñada pensando en el día a día, pero con cortes que limitan el movimiento, aprietan, incomodan o desarmonizan el cuerpo deja de ser una buena apuesta. Acá el moldaje en función del público es fundamental (alguna vez hablamos de ello).

¿Qué otras características sumarías a este check list?

(Fotos por Karel Noppe para 123rf)

0 comentarios:

Todos los comentarios realizados en este blog son de exclusiva responsabilidad de quien los escribe, por eso te pido altura de miras y conversación - discusión sin ofensas o acusaciones que no se puedan probar. QT es un medio colaborativo, ayúdame a mantenerlo de esa manera.